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The recent increase in non-English speakers continues a trend dating back three decades. Between 1980 and 2010, the number of people speaking a language other than English climbed 158 percent, compared with 38 percent for the overall population 5 and older. Spanish speakers posted the largest numerical gain (25.9 million).  Employment of interpreters and translators is projected to grow 29 percent from 2014 to 2024, much faster than the average for all occupations. Employment growth reflects increasing globalization and a more diverse U.S. population, which is expected to require more interpreters and translators, according to the U.S. Bureau of Labor Statistics.

As a result of an influx of the Spanish speaking population, many doctors are forced to rely on a patchwork of methods for communicating with patients who don’t speak English.  It can become very cumbersome, attempting to obtain important and pertinent information required for treatment.  Some doctors rely on their receptionists, patient’s relatives, co-workers and even supervisors for assistance in translation.

Family members, supervisors and friends cannot be expected to be impartial translators.  They may be emotionally or personally involved with the patient, and this may affect their translation. Using them as interpreters can also cause problems in maintaining the confidentiality of the patient. This also increases the risk of medication errors, wrong procedures, avoidable hospital admissions and other adverse events. These interpreters may also not be well versed in the English or Spanish language themselves.

In a well-known case in the 1980’s, interpreting difficulties resulted in a medical error, leaving a man a quadriplegic. The Spanish word “intoxicado” – which is NOT equivalent to the English word “intoxicated” – was the basis for the medical error. View the published article in the November 19, 2008 issue of Health Affairs at http://healthaffairs.org/blog/2008/11/19/language-culture-and-medical-tragedy-the-case-of-willie-ramirez.

Taylor Made Diagnostics takes the health of your business, and your employees’ health, seriously.  Isa Minner, TMD’s full time team member, speaks fluent Spanish and will assist Spanish-only speaking employees in conveying their medical issues into English. Mrs. Minner is able to assist non-English-speaking employees with completing the health history to ensure the focus of treatment remains on the work-related injury. Specific questions are asked, and information is gathered, to assist the doctors with their assessment and treatment of your employee. Mrs. Minner is present the entire visit to ensure understanding of both sides; the doctor as well as the patient. Proper communication can assist non-English-speaking employees get the right medical treatment and adhere to a medical treatment plan; ultimately, cutting down on claim costs by helping the workers recover faster.

Don’t risk your employees being “Lost in Translation.” For more information on how we can help with your Spanish-only speaking employees contact us today at (757) 494-1688.

Perdido en la Traducción

 El reciente aumento de personas que no hablan inglés continúa una tendencia que empezó hace tres décadas. Entre 1980 y 2010, el número de personas que no hablan inglés en los EE.UU. subió 158 por ciento, en comparación con el 38 por ciento de la población en general de 5 años de edad y mayor. Hispanohablantes registraron el mayor incremento numérico (25,9 millones). El empleo de intérpretes y traductores se prevé que crezca un 29 por ciento entre 2014 hasta 2024, mucho más rápido que el promedio para todas las ocupaciones. El aumento de este tipo de empleo refleja la creciente globalización y una población más diversa, y también se demuestra la necesidad de más intérpretes y traductores, según La Oficina de Estadísticas Laborales de los EE.UU.

Como resultado de la afluencia de la población que solamente habla español o habla español como su lengua materna, muchos médicos están obligados a confiar en un mosaico de métodos para comunicarse con sus pacientes que no hablan inglés o no pueden entender palabras técnicas. Esta situación puede llegar a ser muy engorroso, cuando el medico trata de obtener información importante y pertinente para el tratamiento. Algunos médicos se dependen en sus recepcionistas, los parientes de los pacientes, sus compañeros de trabajo e incluso los supervisores de los trabajadores para ayudar en la traducción.

Miembros de la familia, los amigos y los supervisores no se pueden actuar como traductores imparciales. Pueden ser emocional o personalmente involucrados con el paciente, y las relaciones puede afectar su traducción. Utilizando estás personas como intérpretes también puede causar problemas en el mantenimiento de la confidencialidad del paciente. Esta situación también aumenta el riesgo de errores de medicación, procedimientos erróneos, hospitalizaciones evitables y otros eventos adversos. Es posible que estos intérpretes tampoco están bien versados en inglés o español a sí mismos.

En un caso muy conocido en la década de 1980, las dificultades de interpretación dieron lugar a un error médico, dejando a un hombre tetrapléjico. La palabra española “intoxicado” – que no es equivalente a la palabra inglés “intoxicated” – fue la base para el error médico. Ver el artículo publicado el 19 de noviembre de 2008 en el blog “Health Affairs” ubicado a http://healthaffairs.org/blog/2008/11/19/ language-culture-and-medical-tragedy-the-case-of-willie-ramirez.

Taylor Made Diagnostics toma en serio la salud de su negocio, y la salud de sus empleados. Sra. Isabel Minner, un miembro del equipo de TMD y cubana nativa, habla el español con fluidez y les ayudará a sus empleados hispanos comunicarse de su condición médica en inglés. La Sra. Minner es capaz de ayudar a los empleados que no hablan inglés con la realización de la historia médica para asegurar que el enfoque del tratamiento permanece en la lesión relacionada con el trabajo. Ella tiene más que 20 años de experiencia médica y sabe cómo hacer preguntas específicas y proporcionar información para ayudar a los médicos con su evaluación y el tratamiento de su empleado. La Sra Minner está presente toda la visita para asegurar la comprensión de ambos lados; el médico, así como el paciente. La comunicación apropiada puede ayudar a los empleados que no hablan inglés recibir tratamiento médico adecuado y ayudar a adherirse a un plan de tratamiento médico; y últimamente, la reducción en los costos de reclamación, ayudando a los trabajadores recuperarse más rápido.

No tome el riesgo de que sus empleados estarían “perdidos en la traducción.”

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